Claraboyas fijas: funcionamiento, usos y ventajas
Las claraboyas fijas son una solución práctica para aprovechar la luz natural que entra a través de la cubierta e iluminar espacios interiores que disponen de pocas ventanas o están alejados de las fachadas.
A diferencia de las claraboyas practicables, las claraboyas fijas no incorporan ningún mecanismo de apertura. Están formadas principalmente por un zócalo instalado sobre la cubierta y una cúpula que permite el paso de la luz hacia el interior.
Este tipo de claraboya puede utilizarse en viviendas, pasillos, comercios, almacenes, naves industriales y otros espacios donde el objetivo principal sea mejorar la entrada de iluminación natural desde la cubierta.
Las claraboyas fijas están disponibles en diferentes dimensiones, formas, cúpulas y zócalos, lo que permite adaptar su configuración a las características de cada proyecto.
¿Qué es una claraboya fija?
Una claraboya fija es un elemento instalado en la cubierta cuya función principal es permitir la entrada de luz natural al interior del edificio.
Su principal diferencia respecto a una claraboya de apertura por husillo, eléctrica o telescópica es que no incorpora ningún sistema de apertura.
Por tanto, la cúpula permanece fija sobre el zócalo y la claraboya se utiliza como punto de entrada de iluminación cenital.
Es una alternativa especialmente interesante cuando no necesitamos utilizar la claraboya para ventilar el espacio ni para acceder a la cubierta.
¿Cómo funcionan las claraboyas fijas?
El funcionamiento de una claraboya fija es sencillo.
La cúpula permite que la luz procedente del exterior entre a través de la cubierta, mientras que el zócalo actúa como elemento de soporte y conexión con el cerramiento.
Al no incorporar mecanismos de apertura, motores ni sistemas de accionamiento manual, su configuración es más sencilla que la de una claraboya practicable.
La elección de las dimensiones, el tipo de cúpula y el zócalo permite adaptar la claraboya a las características del hueco y a las necesidades de cada proyecto.
¿Dónde instalar claraboyas fijas?
Las claraboyas fijas están especialmente indicadas en espacios donde queremos aprovechar la iluminación natural desde la cubierta y no necesitamos incorporar ventilación mediante la propia claraboya.
Pueden utilizarse tanto en edificios residenciales como comerciales o industriales.
Pasillos y zonas interiores
Los pasillos, distribuidores y otras zonas interiores pueden disponer de pocas entradas de luz procedentes de las fachadas.
Cuando estos espacios se encuentran directamente bajo cubierta, una claraboya fija permite aprovechar la iluminación cenital y aportar luz natural durante el día.
Comercios y espacios de trabajo
En comercios, talleres y otros espacios de trabajo, las claraboyas pueden ayudar a llevar luz natural a zonas interiores alejadas de puertas y ventanas.
La instalación en cubierta permite aprovechar una superficie diferente a la fachada para mejorar la iluminación natural del espacio.
Almacenes
En almacenes situados bajo cubierta, las claraboyas fijas pueden utilizarse para introducir iluminación natural en zonas interiores.
Cuando no existe necesidad de utilizar la claraboya como elemento de ventilación o acceso, una configuración fija ofrece una solución sencilla para aprovechar la entrada de luz cenital.
Naves industriales
Las cubiertas de las naves industriales ofrecen una superficie especialmente adecuada para incorporar iluminación natural.
La instalación de claraboyas fijas permite distribuir puntos de entrada de luz a través de la cubierta y llevar iluminación cenital a diferentes zonas del interior.
Viviendas
Las claraboyas fijas también pueden instalarse en viviendas cuando el objetivo principal es aportar luz natural a una estancia.
Pueden resultar especialmente útiles en zonas interiores o espacios situados bajo cubierta donde la entrada de luz mediante ventanas en fachada sea limitada.
Ventajas de las claraboyas fijas
La principal ventaja de las claraboyas fijas es poder aprovechar la cubierta para introducir luz natural en el interior del edificio mediante una solución sencilla y sin mecanismos de apertura.
Esto permite iluminar espacios que, por su distribución o ubicación, disponen de pocas entradas de luz desde las fachadas.
Aprovechamiento de la luz natural
Las claraboyas fijas permiten introducir iluminación cenital directamente desde la cubierta.
Esto resulta especialmente interesante en zonas centrales del edificio, pasillos, escaleras, almacenes o espacios amplios donde la luz procedente de las fachadas no llega con la misma facilidad.
Sin mecanismos de apertura
Una claraboya fija no necesita husillos, amortiguadores telescópicos ni motores eléctricos.
La ausencia de un sistema de apertura simplifica su configuración cuando el proyecto únicamente requiere una entrada de iluminación natural.
Funcionamiento sencillo
Al tratarse de un elemento fijo, no es necesario realizar ninguna operación para utilizar la claraboya.
La cúpula permanece instalada sobre el zócalo y permite aprovechar la entrada de luz natural durante las horas de mayor iluminación exterior.
Bajo mantenimiento
Al no incorporar mecanismos móviles ni componentes eléctricos para realizar una apertura, las claraboyas fijas tienen una configuración sencilla.
Como cualquier elemento instalado en cubierta, conviene revisar periódicamente el estado de la cúpula, las fijaciones y la impermeabilización para mantener la instalación en buenas condiciones.
Diferentes configuraciones
Las necesidades de una vivienda no son las mismas que las de un comercio o una nave industrial.
Por este motivo, la posibilidad de escoger entre diferentes dimensiones, formas, cúpulas y zócalos permite adaptar la claraboya a las características de cada proyecto.
¿Cuándo se recomienda una claraboya fija?
La función que necesitamos cubrir es el principal aspecto que debemos valorar antes de escoger una claraboya.
Si el objetivo es principalmente introducir luz natural a través de la cubierta, una claraboya fija puede ser una solución adecuada.
En cambio, cuando además necesitamos ventilar el espacio o disponer de acceso al exterior, conviene valorar otros sistemas de apertura.
¿Claraboya fija o claraboya de apertura por husillo?
La principal diferencia está en la posibilidad de abrir la cúpula.
La claraboya fija está destinada a proporcionar iluminación natural y no incorpora ningún mecanismo de apertura.
La claraboya de apertura por husillo, en cambio, permite abrir manualmente la cúpula mediante una manivela y está pensada para proporcionar ventilación.
Por tanto, la elección dependerá principalmente de si queremos únicamente iluminación cenital o si también necesitamos renovar el aire mediante la claraboya.
¿Claraboya fija o claraboya eléctrica?
La claraboya eléctrica incorpora un motor que permite abrir la cúpula y utilizarla para ventilación. Es especialmente interesante cuando se busca comodidad de accionamiento o cuando la claraboya se encuentra instalada a una altura elevada.
La claraboya fija no necesita motor, pulsador ni ningún otro sistema de accionamiento, ya que su función está centrada en la entrada de luz natural.
¿Claraboya fija o claraboya telescópica?
La diferencia en este caso está principalmente en el acceso a la cubierta.
Las claraboyas de apertura telescópica permiten elevar ampliamente la cúpula y están especialmente diseñadas para acceder a la cubierta desde el interior.
Las claraboyas fijas permanecen cerradas y no están destinadas a utilizarse como punto de salida al exterior.
Cómo elegir claraboyas fijas
No existe una única configuración adecuada para todos los proyectos. Antes de escoger una claraboya fija es importante estudiar el hueco disponible, la cantidad de luz que queremos conseguir y las características de la cubierta.
Dimensiones del hueco
El primer paso es comprobar correctamente las dimensiones del hueco del forjado.
Maydisa dispone de diferentes medidas y formatos de claraboya, por lo que es importante seleccionar el modelo adecuado antes de realizar el hueco de obra.
Las dimensiones de la claraboya también influirán en la superficie disponible para la entrada de luz natural.
Forma de la claraboya
Dependiendo del proyecto, podemos encontrar claraboyas cuadradas, rectangulares, circulares y diferentes configuraciones de cúpula y zócalo.
La elección dependerá del hueco disponible, las características de la cubierta y el resultado que se quiera conseguir.
Tipo de cúpula
La cúpula es la parte superior de la claraboya y el elemento que permite la entrada de luz natural.
Según las necesidades del proyecto pueden seleccionarse diferentes materiales y configuraciones.
En espacios donde sea importante mejorar el aislamiento o reducir el riesgo de condensación, conviene valorar una cúpula bivalva o trivalva.
Elección del zócalo
El zócalo es el elemento instalado sobre la cubierta que sirve de soporte para la cúpula.
Maydisa dispone de diferentes opciones, cuya elección dependerá de las características y requisitos del proyecto.
Seleccionar correctamente el zócalo es importante para adaptar la claraboya al tipo de cubierta y a las necesidades de la instalación.
Claraboyas fijas Maydisa
Las claraboyas fijas son una alternativa práctica para proyectos donde el principal objetivo es aprovechar la cubierta para introducir iluminación natural en el interior.
Su configuración sin mecanismos de apertura permite disponer de una solución sencilla para viviendas, zonas comunes, comercios, almacenes, naves industriales y otros espacios situados bajo cubierta.
La variedad de dimensiones, formas, cúpulas y zócalos permite configurar cada claraboya según las características del proyecto.
En Maydisa disponemos de claraboyas fijas, claraboyas de apertura por husillo, claraboyas eléctricas y claraboyas de apertura telescópica, permitiendo escoger el sistema en función de si necesitamos iluminación natural, ventilación o acceso a la cubierta.
Consulta nuestra gama de claraboyas fijas o contacta con el equipo de Maydisa para estudiar qué medida, tipo de cúpula y zócalo se adaptan mejor a tu proyecto.